Repaso Liga BBVA. Jornada 1.

Vuelvo por aquí para hacer un breve repaso de los diez partidazos que se han vivido durante sábado, domingo y lunes. Se han visto muchos goles, revelaciones, detalles que dan pistas sobre el estado de los equipos. ¡Vamos con ello!

Rayo 3 – 0 Elche

Los de Paco Jémez siguen a lo suyo. A pesar de perder jugadores año tras año, de tener un presupuesto muy limitado, el Rayo Vallecano sigue mostrándose sólido. El Elche, que arrasó en Segunda, debe adaptarse a la Primera. Cinco minutos fatales al final de la primera parte hundieron a los visitantes, que sucumbieron ante el arrojo local. Pinta bonito para el Rayito (Olé ese pareado).

Celta 2 – 2 Espanyol

Partidazo que se vivió en Balaídos y que dejó claro una cosa: este Celta promete. El Espanyol ya demostró el año pasado que podría ser un equipo competitivo, a pesar de que este año su mister, Javier Aguirre, reclamó más fichajes. Sin embargo, el Celta lo pasó mal la temporada pasada. Y este año no quiere repetirlo. Con fichajes como Nolito o Rafinha, la aparición más regular de Krohn Dehli y un estilo de juego más dinámico, los gallegos hicieron un gran partido frente al Espanyol. Solo la debilidad defensiva les hizo empatar. Este Celta promete. Y el Espanyol, como siempre, sorprenderá.

Almería 2 – 3 Villarreal

El gran duelo de Segunda se repite en Primera. Almería y Villarreal, triunfadores en la división de plata, se volvían a reencontrar en la máxima división. Y no defraudaron. Partidazo en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo con final de infarto. El Almería apretó, haciendo valer su condición de local, y puso contra las cuerdas al Villarreal. Pero ojo al submarino amarillo. Para mí, será una de las relevaciones de la Liga. Con Giovani Dos Santos a la cabeza, consiguió remontar el partido la recta final. Ojo a los de Marcelino, que ha construído un gran bloque. ¡Vuelve el submarino!

Sevilla 1 – 3 Atlético de Madrid

Alta tensión para la primera jornada. Y muchos quilates en el campo. El Sevilla, con su remozado conjunto, pinta muy bien y lo ha demostado en la temporada. Pero delante tenía a los campeones de “la otra liga”. Los de Simeone tiraron de galones a pesar del rápido empate que consiguió Perotti. Y en este gran partido de los rojiblancos sobresale un hombre: Diego Costa. El brasileño está dispuesto a hacer olvidar a Falcao y arrasó en el Sanchez Pizjuan. ¡Vaya bestia! Ah. Y Villa debutó, demostró, pero no marcó. Pero lo hará antes o después.

Real Madrid 2 – 1 Betis

El espíritu de Juanito no tiene vacaciones en Agosto. El Madrid sufrió, venció, pero no convenció. Isco dejó un par de detalles y salió como gran vencedor del partido con ese gol al final, pero tampoco deslumbró. Ídem con Cristiano. El Madrid de Ancceloti necesita rodaje y, cuando lo consiga, puede ser imparable. El Betis… ¡qué decir del Betis! Se planta en el Bernabéu sin sus principales hombres (Beñat y Cañas se fueron en verano y Castro estaba lesionado) y le marca un gol al Madrid en el minuto 13. Al final le faltó fuerza, pero el Betis, comandado por Pepe Mel, tiene equipo para enfrentarse a cualquiera.

Osasuna 1 – 2 Granada

El Osasuna va a sufrir esta temporada. Ni siquiera su feudo, impenetrable no hace tanto, le libra ya de sufrir. Y ante un notable Granada, que ha perdido a Mikel Rico y puede perder a Siqueira, pero que se mueve bien en el mercado y consigue hacer un equipo sólido. Creo que no sufrirá. Al revés que los navarros, que creo que pueden pasarlo muy mal este año. Eso sí, pasan las temporadas y Patxi Puñal sigue al pie del cañol. ¡Crack!

Barcelona 7 – 0 Levante

El sábado, al Camp Nou solo salió a jugar un equipo. El Barça arrasó al Levante que, además de ser flojito, vio como los locales eliminaban cualquier atisbo de reacción. Los del Tata Martino demostraron que este año vienen con ganas renovadas y que su estado es óptimo para enfrentarse a las nuevas temporadas. Neymar debutó, tuvo un par de detalles, pero poco más. Necesita más tiempo. Y Messi… bueno, lo de siempre. Simply the best.

Valencia 1 – 0 Málaga

Partido sorprendente. Por el Valencia, que había mostrado un mejor nivel en pretemporada. Y por el Málaga, que parecía que estaba peor de lo que luego demostró. Los de Djukick tienen que solucionar el problema del delantero (parece que Helder Postiga no es suficiente), pero el resto de la plantilla pinta bien. Y el Málaga… Ha perdido a sus estrellas y los refuerzos no han mejorado lo que había, pero Schuster es un luchador. Este Málaga dará guerra.

Valladolid 1 – 2 Athlétic

¿Vuelven los leones? Valverde ha rejuvenecido el proyecto y parece que pinta bien. El Athlétic se mostró firme ante un Valladolid que también ha perdido a varios jugadores y está en pleno proceso de reestructuración. Este año pueden sufrir si no se refuerzan en el mercado. El Athlétic puede volver a soñar con grandes cosas si tienen claro su estilo de juego. Hay materia prima de sobra. Valverde tiene trabajo.

Real Sociedad 2 – 0 Getafe

La Real no se despistó con Europa y pasó con nota su estreno liguero. Destacó Seferovic, que debutó y marcó. Y, además, dejó detalles de calidad. El Getafe, de por sí un equipo raro, el sábado se mostró débil y descolocado. Luis García se la juega de nuevo con este equipo joven, pero con calidad. Por supuesto, en la Real, destacó como siempre Vela. ¡Que jugador! Y Gaztañaga, que será regular en el primer equipo, hizo de Illarramendi y no cantó demasiado.

 

Jornada de goles, de alguna sorpresa respecto al estado de forma de varios conjuntos, y de confirmación de un secreto a voces: ESTA LIGA ES DE DOS.

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Leo Messi, el pequeño dictador

 

 

 

 

Leo Messi, el pequeño dictador, lleva ya 9 años dando guerra, ejerciendo su poder en el planeta fútbol. A través de sus goles, partidos y logros, aquí tenéis una pequeña infografía sobre el astro argentino.

                                                 Leo Messi

(*Datos: @FonsiLoaiza; Wikipedia;LigaBD. Creado con Piktochart)

 

Thiago Alcántara, la eterna promesa

En los últimos días han aparecido rumores de salida para el mediocentro culé. Thiago Alcántara, que no ha cuajado una buena temporada, vio reducida su claúsula de rescisión de 90M a 18M de euros, ya que no jugó un mínimo de partidos.

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Con esta ostensible bajada de la claúsula, Europa se ha puesto manos a la obra. Ya se habla de una más que posible oferta del Manchester City, donde recalaría con un viejo conocido, Yaya Touré. ¿Haría bien el Barça en desprenderse de Thiago?

El canterano viene dando fuerte desde las categorías inferiores. Siempre ha sido el adelantado de su equipo, y cuando estaba con el “B”, normalmente era uno de los elegidos para echar una mano en el primer equipo. Thiago Alcántara era una de esas promesas que estaban llamadas a convertirse en los sustitutos de los Xavi o Iniesta que triunfaban en el primer equipo.  Ya en el 2010, asentado totalmente en el Barça de Guardiola, el jugador nacido en Italia, de raíces brasileñas y jugador de la Selección Española, estaba preparado para dar el salto de calidad. Pero no se produjo.

Pese a jugar partidos de Liga y Copa, y tener alguna actuación notable, Thiago daba muestra de ser un jugador con unas cualidades innatas, pero una “cabeza loca”. El exceso de confianza le hacía precipitarse a la hora jugar. Necesitaba más tiempo.

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Y así, hasta hoy. Thiago Alcántara es un jugador perfectamente capacitado para triunfar en el Barça y en cualquier equipo TOP, pero es todavía inmaduro respecto a su carácter en el campo. Esa calidad sobresaliente la tapa el exceso de confianza, los regates innecesarios y el juego ultraelaborado, que hace que no se adapte a sus compañeros.

Thiago Alcántara necesita jugar con regularidad, sentirse importante. De esa forma, no necesitará arriesgar para demostrar cada vez que juega, sino que podrá enseñar sus credenciales partido a partido, minuto a minuto. Thiago necesita tiempo. Más aún.

Por ello, creo que lo más acertado para el Barça sería una cesión de uno o dos años, pero nunca la venta. Para el jugador, tal vez lo mejor sería marcharse de la presión del club culé a otro equipo donde pueda desarrollarse correctamente. Con una claúsula de 18M de euros, ahora la pelota está en el tejado del jugador. Por ello, veo a Thiago Alcántara más fuera que dentro del Barça.

Ahora al Barça solo le queda esperar a su hermano Rafinha, con una historia muy parecida a Thiago. Los hermanos Alcántara, hijos del gran Mazinho, las eternas promesas.

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Crónica Bayern – Barça

“En imponer la personalidad de cada uno estará bastante decidido el partido”. Esto es lo que dijo Xavi 24 horas antes de la debacle de Munich. Premonitorio. El Barça llegaba a Munich con una sensación rara. Tal vez era miedo, un sentimiento que llevaba mucho tiempo sin sentir en sus propias carnes. El Bayern, hegemónico en Alemania, se preparaba para asaltar Europa. Las escaramuzas previas habían sido muestra de su poderío. Otro grande, la Juventus, ya había perecido bajo el poder bábaro, y parecía que el Barça no iba a ser menos.

Tito decidió engalanar a su equipo y le calzó sus mejores ropajes. Incluso Messi, la joya de la corona – aunque algo magullada – , salió a batallar. Los alemanes, con su imponente escuadra y su afición alentando, tampoco reservaron nada. Y comenzó la masacre. El Barça salió al campo falto de intensidad, tal vez por el propio miedo al rival, tal vez por el simple hecho de que ya son muchos años a las espaldas de esta generación. Las ocasiones alemanas no se hicieron esperar y Valdés, salvador en las últimas semanas, tuvo que tirar de repertorio. Prueba del empuje local fueron el número tan elevado de corners antes de la media hora de encuentro.

Después del arreón inicial, el partido se calmó. El Barça tuvo la pelota y Xavi comenzó a mover a los culés. Parecía que la tormenta arreciaba y los azulgranas podían empezar a jugar, a disfrutar. Pero la chispa no saltaba. El cañón, personificado por Messi, Pedro y Alexis – que volvió a demostrar que este no es su año -, no disparaba. La posesión llegaba a tres cuartos de campo y moría en pies bábaros. Javi Martinez, clave en este aspecto, dio muestra de su poderío físico cortocircuitando las combinaciones culés.

El Barça siguió tocando y tocando, sin peligro, y el Bayern lanzaba furtivos ataques que ponían el “uy” en las caras culés. Y ese “uy” se convirtió en “puf”, porque en el minuto 24 llegó el gol de Müller. En el enésimo corner, Dante cabeceó un balón dentro del área que remató hacia la portería el mediapunta alemán, homónimo de un torpedo del pasado, para hacer estallar el Allianz Arena. La primera losa caía sobre los hombres de Tito Vilanova. Y quedarían otras 3, cada una más pesada que la anterior.

Los minutos pasaron y el guión era el mismo. Ese choque de estilos que decía Xavi se hacía palpable, pero a medias. El Barça tenía el balón, rozando el 70% de posesión, pero sus jugadas eran impotentes. El Bayern esperaba su oportunidad recogido en campo propio, pero lanzaba sus característicos ataques llenos de potencia, velocidad y garra cada vez que podía. El partido no daba buenas sensaciones a los visitantes, pero llenaba de fuerza a las huestes locales.

Después del descanso, las cosas no parecían mejores para el Barça. Y en el minuto 48 las sensaciones cristalizaron. Un centro de Robben lo remataba Gómez a placer, dentro del área, haciendo palpable la fragilidad defensiva de los culés. Otra losa. Y quedarían dos más.

Después de esto, el espejismo de la remontada azulgrana apareció. Los de Tito Vilanova comenzaron a tocar más rápido, a atacar más y mejor, a crear peligro en posiciones delicadas del campo del Bayern. Pero la pieza angular del ataque culé, la joya que lleva unas semanas sin relucir, siguió sin brillar. Leo Messi estaba lento, cansino, sin chispa y sin magia. A falta del argentino, Bartrá tuvo que intervenir y disfrutó de un par de ocasiones claras, una de ellas estando dentro del área y con el balón controlado, pero se demostró que él es más de evitar que los balones entren y no de meterlos en la portería.

Y con esa euforia de mentira que experimentaban los culés, llegó el tercero de los alemanes. En el 72, Robben se internó por el lateral del área seguido por Jordi Alba, que se estrelló ante una muralla llamada Müller – que no era más que una metáfora del Barça y del Bayern – para dejar solo al holandés y que éste batiera a Valdés. La tercera losa ya aplastaba al Barça.

Después del trío de tantos de los alemanes, los culés ya no tenían ganas de seguir. El ritmo aminoró, el ánimo se desplomó y las ganas se esfumaron. En ese momento se hicieron totalmente visibles las penas de este Barça cansado, a veces sin alma, sin motivación, sin intensidad. Sin Pep…

La cuarta losa cayó sin que al culé le doliera. Estaba ya rendido. Tito se preparaba para dar entrada a Villa cuando Müller, tras un centro de Álaba, marcaba el cuarto y definitivo tanto para el Bayern. El asturiano, en la banda, era el perfecto ejemplo del Barça: capacitado, preparado para competir, pero que no llega a tiempo, que reacciona tarde. Los últimos minutos del partido fueron el paseo de corte fúnebre del vencido. Algún descarriado como Jordi Alba, todavía con ganas de luchar, faltó incluso a los “valors” culés, lanzando un balonazo a la cara de Robben. El Barça estaba impotente, desalmado, vencido.

El árbitro pitó y rugió el Allianz. Sabían que la batalla no estaba ganada, pero poco faltaba. Los alemanes celebraron, sabiéndose superiores, sabiendo que pocos o ninguno pueden pararlos en este momento. “Vamos a intentarlo por orgullo y porque somos el Barça”, decía Xavi al final del partido. Esta vez será difícil. Comienza la era del Bayern, la nueva era de Müller, Gómez, Javi Martinez, Götze y… Pep. Otra vez Pep.

Una remontada que vale una temporada

El Fútbol Club Barcelona, comandado por sus mejores jugadores, venció ayer al Milan por 4-0. Remontada perfecta: potente, contundente, irrefutable y sin grietas. Pero esta victoria significa algo más, y no solo para los culés.

Millones de personas estaban ayer atentos a lo que pasara en el Camp Nou. Una derrota hubiese supuesto la vuelta al “run – run” del fin de ciclo. La plantilla se tambalearía, Tito estaría fuera y no habría conseguido hacer olvidar a Guardiola y la directiva buscaría soluciones desesperadas a tal situación. Una Liga no hubiese sido suficiente para no hacer tambalear los cimientos de Can Barça. Pero no pasó…

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Foto: Pep Morata (Mundo Deportivo)

El Barça consiguió ayer salvar toda una temporada. Ahora, tras ganar al equipo rossonero, el horizonte tiene otro color. Antes solo se veía de color azulgrana, con la Liga casi ganada. Pero solo eso. El color que debe buscar el Barça no es el de su camiseta. Ahora, el cielo apunta hacia colores dorados, color del olimpo de los campeones; plateados, color de la orejona. Ahora, el Barça ha ganado una lucha por la Champions. El Barça reabre otra puerta en esta temporada que parecía finiquitada.

Y la remontada no solo afecta al Barça. Por supuesto, a los ya clasificados para los Cuartos de Final de la Champions League se les une uno de los equipos más potentes del continente. Es decir, competencia. Seguro que Juventus, PSG, Dortmund y Galatasaray no estarán muy contentos con los hombres de Tito.

Foto: Pep Morata (Mundo Deportivo)

Foto: Pep Morata (Mundo Deportivo)

Pero sobre todo, el más preocupado será el Real Madrid. Los blancos veían como, después de sus dos golpes a los culés en Liga y Copa, los azulgranas podrían estar ante un bache casi imposible de superar. Incluso se habló de una posible remontada liguera. Con esta remontada (esta vez azulgrana y europea), el Barça resurge con más fuerza que antes y disminuye un tanto las aspiraciones europeas del Real Madrid.

Por tanto, después del partido de ayer, el Barça observa el futuro con aires renovados, con nuevos objetivos e ilusiones renovadas. Y con la vuelta de Tito Vilanova a la vuelta de la esquina. Y con Messi superando el bache. Y con el resurgimiento de Villa. Y con Xavi, Puyol, Jordi Alba. Con la magia de Iniesta. Y, por supuesto, con el recuperado Eric Abidal. Este es otro Barça. El Barça del soplo de aire fresco. Aire fresco para un equipo que recupera el hambre. Otra vez.

El fútbol y los ánimos

El fútbol, como muchas otras cosas, depende del estado de ánimo. El fútbol es una forma de vida, y las acciones que hacemos en uno se ven reflejados en el otro. El que es calmado y sosegado en un terreno de juego lo será a diario. Y viceversa.

El fútbol, como muchas otras cosas, depende del estado de ánimo. Parece que estás (y lo estás realmente) en la cima, tranquilo, confiado en que nada puede pasar y, de pronto, te caes. Te caes y parece que te vas a pegar el tortazo de tu vida contra el suelo. Pero ahí, en esa situación, te das cuenta que no es para tanto, que puedes encajar el golpe y volver a estar arriba. El Barça está ahora mismo en plena caída libre y debe darse cuenta de que tiene, puede y debe recuperarse porque es capaz.

El fútbol, como muchas otras cosas, depende del estado de ánimo. Hay momentos que parece (y lo estás realmente) en un agujero, oculto hasta el cuello, embarrado y con pocas ganas de seguir hacia delante, de salir del hoyo. Y, de pronto, estás fuera. Alguien te tiende la mano y te aúpa hacia el cielo. Ese momento en el que vuelve a ti la confianza, las ganas de comerte el mundo, es el momento por el que pasa ahora mismo el Madrid. Euforia que debe controlar para mantenerse el máximo posible en ese estado de ánimo.

El fútbol, como muchas otras cosas, depende del estado de ánimo. Sea gracias a nosotros mismos o a la acción de otros, continuamente estamos arriba y abajo, moviéndonos constantemente. El consuelo y el castigo que queda es que sabes, con una seguridad aplastante, que nunca estarás en el barro eternamente, pero que tampoco podrás ser el amo del mundo para siempre.

El fútbol, como muchas otras cosas, depende del estado de ánimo. Depende de ese golpe que te cuesta encajar, depende de ese subidón incontrolable, depende de esos momentos  en los que estás perdido… ¿Seguimos hablando de fútbol, no?

Decálogo para no hacer el ridículo ante tu máximo rival

Este texto va dirigido en dos direcciones: Barcelona y sus errores del pasado; y el Manzanares, para los que pueda cometer en el futuro. En ambos casos, el rival es el Real Madrid, uno de los mejores clubs del mundo. Ahí van mis sugerencias.

1-. SÉ PRUDENTE EN LAS DECLARACIONES PRE-PARTIDO: Roura no lo fue y creó un ambiente extraño en su club. Ahí empezó a perder la eliminatoria. Simeone suele saber controlar los tiempos en rueda de prensa, pero debe saber calmar a su equipo y afición, que vendrán con ganas de revancha. Tan mala es la falta de confianza como el exceso de ella.

2-. ADÁPTATE AL RIVAL: te la juegas a un partido. O ganas o estás fuera. Roura no varió el planteamiento ni contra Milan ni frente a Real Madrid (en ambos choques de la eliminatoria). Ante un estratega como Mourinho es una actitud suicida. El Atlético de Simeone debe sorprender si perder la esencia que le caracteriza. Ahí estará la clave para golpear primero en la final.

3-. ACTITUD AGRESIVA: la línea entre agresividad y violencia es muy fina, así que hay que ser maestro en este arte. El Barça salió poco agresivo y lo pagó a la hora de realizar su juego. En este punto, el Atlético de Simeone no debería de tener problemas. Una de las grandes bazas de los rojiblancos en la actitud, así que no deben olvidarsela en el vestuario el día de la final.

4-. DEFENSA SEGURA: en los inicios del partido, una defensa debe dar sensación de seguridad. Si el rival no crea ocasiones al principio, minarás su moral para el resto del partido. El Barça concedió y lo pagó. El Atleti deberá ser contundente ante uno de los mejores ataques del mundo.

5-. PARA A CRISTIANO: el portugués es medio equipo. Si cortas el grifo de balones a su banda y apagas sus chispazos de creatividad, Cristiano se desesperará. El Barça le dio mucha libertad y el portugués lo aprovechó. Simeone tiene la velocidad de Juanfran para parar a Cristiano Ronaldo.

6-. ACABA TUS JUGADAS: el Madrid tiene la mejor contra del mundo. El Barça desguarneció los flancos en su turno de ataque y los goles llegaron en las pérdidas de balón. Si el Atlético consigue finiquitar sus jugadas, logrará también eliminar la principal baza blanca. El disparo lejano de Raúl García, Tiago o Arda Turán puede ser una buena opción.

7-. NO TE DESESPERES: el Madrid suele salir muy intenso. Si marca un gol rápido (que no es algo extraño), la respuesta no debe tardar, pero tampoco se debe caer en la precipitación. El Barça no reaccionó al gol y perdió la paciencia. El Atlético, equipo y club con mucha fe, debe usar este espíritu para sobreponerse a las adversidades.

8-. ACCIÓN – REACCIÓN: los cambios deben adaptarse a las circunstancias del partido. Roura hizo los cambios tarde y a la desperada. Simeone debe conocer a su equipo y acertar en las sustituciones para llevar ventaja en el último tramo del partido.

9-. EVITA EL CONFLICTO: el Madrid se beneficia de un juego pausado. Si el partido entra en una dinámica de piques absurdos, parones constantes y el terreno de juego es protagonista de una guerra de guerrillas, los de Mourinho llevan ventaja. El último tramo del partido del Camp Nou cayó en ese juego, y al Barça se le escapó la ocasión de remontar. El Atlético de Madrid debe huir del conflicto y centrarse en el fútbol. Con cariño, para Diego Costa.

10-. ÉCHALE HUEVOS Y DISFRUTA: es un Clásico, es un Derbi. Es uno de los mejores partidos que puedes jugar con ambas camisetas. Juega al fútbol, disfruta del ambiente y no le pierdas la cara al encuentro. El equilibrio entre pasión e inteligencia es la llave para ganar este tipo de partidos. El Barça falló, pero el Atleti tiene la oportunidad de no caer en el error.

Hasta aquí el decálogo de como no hacer el ridículo ante tu máximo rival. Este texto se ha elaborado a partir de la experiencia del Barça en las semis de Copa del Rey y las expectativas que tiene el Atlético tras su reciente clasificación para la final.

¡BONUS TRACK! 11-. GANA: hagas lo que hagas, lo importante es ganar. Gana con un gol en fuera de juego, con un remate con el culo… pero gana. La victoria ante un máximo rival es la salsa del fútbol.