Del Bosque y la Selección Española

Sí, es un detalle en un momento puntual, pero confirma mis sospechas. España está sola en el campo. Xavi eligió el sexto y séptimo lanzador de la tanda de penaltis frente a Italia. Del Bosque, mientras, pensaba y pensaba, pero solo eso.

 

Pero si repasamos el partido de ayer, hay más detalles que resultan curiosos respecto a Del Bosque. Por ejemplo, ese cambio inusual de Torres por Javi Martinez. El vasco saltó al campo en la prórroga y se colocó de nueve. Ni falso, ni segundo, ni retrasado. Un nueve como una catedral. Del Bosque, de nuevo, demostró que una vez que pita el árbitro, él hace poco. Y esta idea está reforzada por ese repetidísimo cambio de Navas por un extremo que suele darse cada vez que España está en problemas y que raramente funciona. Ayer, a pesar de que el extremo sevillano entró al principio de la segunda parte, España siguió sufriendo hasta que Italia bajó el pistón.

Del Bosque estuvo sentado durante toda la prórroga, esperando los penaltis. Sí, el entrenador de la mejor generación española de la historia espera a los penaltis con Casillas, Ramos, Piqué, Busquets, Xavi, Iniesta, Mata y compañía en el campo. Menos mal que los jugadores pensaban otra cosa y buscaron el gol hasta el final, pese a ese cambio de Torres por Martínez que aún muchos (o casi todos) no alcanzamos a entender.

Del Bosque se encontró un equipo hecho por Aragonés, ilusionado por ganar un Mundial después de la Euro, con jugadores en el mejor momento de su carrera. Él poco tuvo que hacer. Si acaso introdujo el doble pivote que, lejos de mejorar este equipo, creo que no ha hecho más que empeorar el juego de La Roja y convertirse en el principal tema de debate en el entorno de España.

 

Es Del Bosque el hombre más respetado del fútbol español por ser quien nos dio el primer Mundial de España, pero no por ello tiene que ser intocable. Igual que se le pegó a Guardiola por no tener más alternativas al nueve que un Piqué de delantero e igual que se le dio a Mourinho por ser defensivo y jugar con un doble pivote duro, se le debe cuestionar a Del Bosque su actuación en La Roja más allá de los resultados. Porque este equipo da para aún más, para repetir ese 4-0 a Italia en la Final de la Eurocopa cada partido. Ramos, Piqué, Alba, Busquets, Iniesta, Torres, Mata, Silva… tienen el talento suficiente para pasar por encima de todos, y más ahora que pocos tienen un conjunto tan solido como el español.

Yo le pido más a La Roja de Del Bosque. A pesar de ser la mejor selección del mundo, creo que puede dar más.

La muerte (¿y resurreción?) del Santo Casillas

En tiempos de Semana Santa, en los que nos encontramos, eso de morir y resucitar está muy de moda. Y más si eres un dios o algún otro tipo de ser celestial. Y Casillas lo es. O al menos lo era hasta hace unos meses.

Iker Casillas, el Santo que le dio al Madrid la Novena, que salvó partido tras partido al equipo blanco, que levantó Eurocopa, Mundial y Eurocopa con España… Iker Casillas, el gran capitán del Real Madrid y la Selección Española. Y que ahora vive en el ostracismo. El mostoleño se enfrentó a Mourinho y lo paga con la más absoluta de las suplencias. Casillas dejó de jugar para dar entrada a un joven e inexperto portero (que casualmente vería perder su puesto a las primeras de cambios). Adán por Casillas. De locos. No tranquilo con eso, Mourinho defendió a su nuevo portero a capa y espada y siguió golpeando al Santo, que vio como perdía el apoyo de los que, en otro tiempo, coreaban su nombre. ¿Y todo por qué? Por no coincidir con su mister.

Más tarde, el destino le dio una vuelta más de tuerca a esta historia e Iker Casillas se lesionó. Dedo dañado y unos meses de baja. Diego López entra en acción. ¿No era Adán el bueno? Aún así, lo podemos considerar correcto. Pasan las semanas. Adán juega pero, a las primeras de cambio, Diego López toma su puesto. El ex-sevillista realiza buenas actuaciones, algunas tan importantes como la de Old Trafford, que le dio medio pase europeo al Real Madrid. Sigue pasando el tiempo e Iker comienza a entrenar. Sigue entrenando y recibe el alta médica el día 19 de Marzo. Pese a ello, no viaja con la Selección Española y se queda en Madrid para estar al 100%.

El día 29 de Marzo, 15 días después del alta médica de Iker Casillas (y esto para un portero, sin necesidad acuaciante de preparación física, es un tiempo más que suficiente), Mourinho no convoca a Iker por no poseer el “alta competitiva”. ¿Qué es eso? El término se las trae. ¿Se refiere a ese tipo de alta que no respetó con Marcelo, que jugó pasado de peso y unos días después de recibir el alta médica? Mourinho intenta confundir con ese nuevo concepto, totalmente mourinhista.

Justo después del empate frente al Zaragoza, Mourinho confirmaría que Casillas tampoco jugará frente al Galatasaray en Champions y que Diego López es titularísimo por méritos propios.

¿Y no es más fácil hablar claro y seguir un solo camino? Diego López juega porque es mejor para el equipo. Y punto. Al menos, quedaría menos “falso”. Mourinho ha usado con Casillas todas sus estratagemas para desacreditar al capitán del Real Madrid y dejarle, sea como sea, en la grada o el banquillo.  ¿Por qué? Eso solo José Mourinho lo sabe.

¿Que le pasa a Mourinho con Casillas? ¿Volverá a jugar Iker en el Real Madrid? ¿Es su futuro incierto en el equipo blanco? El Santo, ahora mismo, está más muerto que vivo. Lo más interesante es saber si resucitará, y si lo hará con Mourinho en el cuerpo técnico. ¿Y si Diego López se lesiona? Que el diablo no enrede…

¿Qué pensais vosotros? ¿Conflicto personal o decisión técnica? ¿Merece más respeto el capitán del Real Madrid?